"Shelby Oaks" (2025): Stuckmannizados en pantalla grande

La USC, UCLA y NYU, universidades de gran prestigio de Estados Unidos, vieron nacer a figuras que renovaron el arte del cine durante aquel maravilloso movimiento que se suele denominar el Nuevo Hollywood. Aquella cantera fantástica de directores, como Scorsese, Coppola o Lucas, por mencionar algunos, aprendió la forma del cine en esas universidades. Hoy en día, y más concretamente en el ámbito del terror, observamos un fenómeno de gran interés: la ebullición de cineastas cuya carrera de fondo no la hicieron en producciones o rodajes, sino en YouTube.

Si hablamos del nuevo starsystem de cineastas de cine fantástico, nos encontramos con que hay un porcentaje considerable que comenzó sus andaduras en la famosa plataforma de vídeos. Tal es el caso de los hermanos Philippou, genios absolutos detrás de dos inmensos hits como Háblame (2023) y Devuélvemela (2025), Michael Shanks, el cual estuvo detrás de la fantástica Together (2025), o Mark Fischbach, mejor conocido por su alias Markiplier, que este año ha generado un éxito sin parangón con su Iron Lung (2026), la cual llega a cines españoles este fin de semana.

Stuckmann durante el rodaje de Shelby Oaks

En este contexto de germen de nuevos talentos, una voz destaca por su contenido en YouTube. Chris Stuckmann, director de Shelby Oaks, a diferencia de los creadores de contenido mencionados, dedica enteramente su canal a la crítica de películas. Con más de diez años en el sector, Stuckmann siempre ha sabido equilibrar rigor con accesibilidad, al estilo de Alejandro G. Calvo en nuestro país. Ampliamente admirado incluso cuando tomó la controvertida decisión de no criticar películas que no le gustaron, el youtuber tenía gran interés por la producción cinematográfica. 

Tras algunos cortos, una campaña de Kickstarter y la mano de Midas del cineasta Mike Flanagan, por fin ha podido estrenar su primera película, Shelby Oaks, que viene de un amplio recorrido por festivales, incluido nuestro país en Sitges. La película de Stuckmann narra la desesperación de Mia (Camille Sullivan) por encontrar a su hermana desaparecida, Riley (Sarah Durn), protagonista de un programa de internet donde cazan fenómenos paranormales.

Shelby Oaks se mueve entre el mockumentary, el found footage y la narración convencional, siendo dos de sus claros referentes las obras Lake Mungo (2008) y El proyecto de la bruja de Blair (1999). Su campaña promocional, aun siendo exitosa, dio a entender equívocamente a los espectadores que se iba a tratar de un metraje encontrado en su totalidad, lo cual devino en decepción por una parte del público. Considero con mucha probabilidad que el filme no hubiese funcionado de manera tan acertada si hubiese sido así, ya que el metraje encontrado no es un subgénero fácil de llevar adelante. Es barato y accesible, pero de la inmensa cantidad de producciones que hemos visto en el siglo XXI, podemos contar maravillas con los dedos de las manos, y vaya por delante que me considero aficionado al subgénero.

Cierto es que la película recorre caminos ampliamente explorados por otras producciones y que el shock y el componente terrorífico se condense en una primera media hora brillante, pero no hay una descompensación de fuerza narrativa cuando el formato convencional hace presencia en la trama. Más aún, considero que la primera media hora sirve de fantástica introducción para el carrusel de imágenes perturbadoras que la sigue.

Tengo la total certeza de que se ha sido demasiado injusto con Shelby Oaks. Deciros que es una obra maestra sería ser deshonesto, porque toma ciertas decisiones narrativas que, como espectador, me sacan de la película, como algunas interpretaciones o lo anticlimático de su conclusión, pero sus virtudes son notables y recordemos que es una película de Kickstarter y Neon que ha costado menos de tres millones y tiene mejor empaque y resultado que bastantes películas de plataformas. Una película de terror de las que siempre apetece, con una atmósfera atrapante y unas imágenes aterradoras concebidas para ser presenciadas en pantalla grande.

Javi Ocaña Benítez

 


Director y jefe de redacción de Visto En 35MM.    
Amante del fantástico y apasionado de la escritura 
cinematográfica en todas sus vertientes

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