"Pizza Movies": Una irresistible comedia con aroma a Capra y pepperoni #29FestivalMálaga

Una de las arterias de la industria cinematográfica española en cuanto a géneros se refiere es la comedia, género injustamente denostado que es arramplado por propuestas de corte dramático que suelen tratarse con más condescendencia por parte de la crítica. Al género se le achaca de simple y vacío, hecho que no es de extrañar si vemos la amplia mayoría de taquillazos cómicos de nuestro país. Pero si se rueda con un guion acordeón, que plantee reflexiones a través del gag, entonces la comedia se torna una herramienta indispensable para ayudarnos a entender la vida.

En el Festival de Málaga, tanto de este como del resto de los años, la comedia juega un papel relevante en la mayoría de las secciones del festival. Hablando del contexto de esta 29.ª edición, películas estupendas como Lapönia y Los Justos demuestran que hay espacio para una comedia adulta que plantee temas de profundo valor emocional, como puede ser el poder envilecedor del dinero o la educación fuera de España. A este grupo de películas se le suma una recién estrenada hace horas en el festival, que ha acabado por conquistarme por completo. Su nombre es tan sugerente como Pizza Movies y participa en la Sección Oficial a Concurso.

Fotograma de Pizza Movies 

Dirigida por Carlo Padial, un autor polifacético cuya carrera lo ha llevado desde el guion hasta la dirección, pasando por su genial podcast Media Offline, Pizza Movies narra la odisea de Thais (Judit Martín), una periodista cultural agotada de la precariedad que caracteriza a su trabajo, por montar una pizzería para encontrarle sentido a la vida. Convencerá a su marido, Alan (Berto Romero), de llevar este proyecto adelante, proponiendo un restaurante con una temática muy cercana a su profesión: las películas.

La clave del éxito de Pizza Movies, argumento que defenderé en las siguientes líneas, radica en su entendimiento de los códigos del género. En su libreto, firmado por el propio Carlo, Carlos de Diego y la autora Desirée de Fez, se destila lo mejor de la historia de la comedia. De la screwball pasa al deadpan con un talento formidable, mediante unos diálogos cargados de ingenio, gracia y referencias imperdibles no solo al cine, sino también al infravalorado trabajo de la crítica cinematográfica. Rodeado de críticos en un pase de prensa, la Sala 1 del Albéniz se llenó de carcajadas ante esos guiños indispensables, entre las cuales estaban las de servidor.

Fotograma de Pizza Movies

Dicho guion se engrandece cuando es interpretado por dos intérpretes con una complicidad formidable, como son Judit Martin y Berto Romero. Ambos provenientes de la comedia catalana, la película supone el debut protagónico de Martín en el cine, que solo deja al espectador con ganas de verla en más papeles protagónicos. Su fisicidad, representada en sus miradas y gestos, aporta sobremanera a los momentos cómicos y su química interpretativa con un estupendo Berto Romero provoca los momentos más descacharrantes de la película. La totalidad del reparto, que la constituyen intérpretes de la talla de Raúl Arévalo, Bruna Cusi, Joaquín Reyes, Javier Botet o León Martínez, logra que cada personaje, aparezca media hora o dos minutos, logre su momento de brillar y acabes recordándolo inconscientemente.

La película de Padial se construye desde un modelo de cine cómico clásico, con Frank Capra como referencia absoluta, pero también su blueprint está en el cineasta Albert Brooks y películas de su filmografía como Lost in America. Cabe recalcar que dichos referentes son la base, pero tanto el director como los guionistas elevan al filme más allá del gag facilón. El equipo es amante del cine y eso rezuma en cada referencia, cada guiño y cada comentario sarcástico. No estamos tratando un ejercicio de metacine, sino de utilizar la comedia para reflexionar sobre el cine, el estado de la crítica cinematográfica y los sueños imposibles.

Fotograma de Pizza Movies

En un panorama tan desolador, tanto fuera como dentro de la pantalla, teniendo en cuenta la tónica dramática que suele tener nuestro cine, ver una película tan inocente, llena de encanto y transmitiendo amor por el séptimo arte a través de la pantalla, se torna algo revolucionario, como apuntaba su director en la rueda de prensa. 

Uno sale de Pizza Movies con hambre. Y no porque hayamos visto muchas pizzas en la pantalla o la rueda de prensa terminase a las tres de la tarde. Salgo con hambre de seguir escribiendo sobre películas, de continuar dejándome la espalda en las butacas, de perseguir mis sueños y de reír a carcajadas siempre. Porque, como dijo Berto en la rueda de prensa, “Qué más da, si nos vamos a morir”. Así que ojalá el fin del mundo me pille en una sala de cine viendo películas tan evocadoras como Pizza Movies.

Pizza Movies llegará a España en mayo de la mano de A Contracorriente Films. Una producción de Pioneros Media Offline, Bambina Films, El Cansancio y Scorpora.

Javi Ocaña Benítez

 


Director y jefe de redacción de Visto En 35MM.    
Amante del fantástico y apasionado de la escritura 
cinematográfica en todas sus vertientes

Comentarios