Entrevista a Paco Campano, Timy Benito y África de la Cruz por 'Cuántica Rave' #29FestivalMálaga

 

Afirmar que el cine español son "dramas sobre la Guerra Civil y comedias rancias" es una ocurrencia cada vez más dejada atrás, más aún si tomamos plena conciencia de la pluralidad de visiones que tenemos en nuestra industria, hecho constatado nuevamente durante esta 29.ª edición del festival. A pesar de ello, y exceptuando hits recientes como las estupendas Singular y Luger, sigue habiendo una carencia considerable de acción y cine fantástico La causa de esto es evidente: los presupuestos que exige este cine son ampliamente mayores a los de un drama intimista. Por ello uno ve Cuántica Rave, que se presenta como una comedia musical de ciencia ficción, y ya entra con un interés inmenso.

La producción andaluza, dirigida por un verdadero artesano de la serie B como es Paco Campano, ha logrado hacerse un hueco en la sección de Zonazine, tras su triunfo en el Festival de Ciencia Ficción de Miami con premios a sus espaldas. Describir la trama de la película es, en esencia, despojaros de la alucinógena sensación de descubrirla por primera vez. No quisiera yo dejaros con la miel en los labios, así que me ceñiré a deciros que es la aventura de dos personajes, CB (Timy Benito) y Lena (África de la Cruz), en búsqueda de una fiesta legendaria que se halla en un rincón escondido del cosmos.

Imaginad The Rocky Horror Picture Show, un musical maravilloso que protagonizó un Tim Curry en absoluto estado de gracia. Ahora lleváos lo inherentemente absurdo de su propuesta al espacio exterior, añade sintetizadores y nuestro idioma. En ese punto, podríais empezar a haceros una idea de lo que propone Cuántica Rave: un ejercicio formidable de ci-fi macarrónica, con conceptos científicos imposibles de entender. No se la puede tildar de sinsentido, ya que la película se concibe desde sus primeros minutos como una comedia alocada ausente de tramas cliché que deja al espectador perplejo por su palpable imaginación.

Con un presupuesto muy limitado, el equipo artístico ha sido capaz de capturar en pleno 2026 una estética puramente analógica, donde los fondos dibujados a mano, los decorados físicos y las maquetas lucen con espectacularidad. Su reparto, entre los que se encuentran Antonio Dechent, Javier Botet, Pablo Carbonell o María Luisa Solá, ha sabido jugar con estos escenarios e integrar esa fisicidad a sus interpretaciones.  

Ya sabéis que a menudo trato, en la medida de lo posible, de dejar cierta objetividad en todo lo que escribo, pero con Cuántica Rave me es prácticamente imposible. Es cine de género hecho en mi tierra, Andalucía, con un cariño enorme y tratando un género como la ciencia ficción que en Andalucía se ha navegado en infinidad de ocasiones. Es una película honesta, que no va con rodeos, y que plantea al espectador lo que espera de su irresistible póster: un viaje alocado lleno de personajes únicos y donde el sentido literal deja paso a lo absurdo y lo esperpéntico.

Por ello, ha sido un grandioso honor poder entrevistar a su director, Paco Campano, y a dos de sus intérpretes, Timy Benito y África de la Cruz, en el contexto de su presentación durante el festival. Una conversación corta pero llena de intensidad y muchas risas.

Javi Ocaña, redactor, junto al equipo. Paco, África y Timy (de izq. a der.)

Yo siempre había soñado con tener un fondo de estrellas e ir poniendo cosas

¿Cuánto has cambiado en las casi dos décadas entre La Furia de Mackenzie y Cuántica Rave?

P: Justamente ayer me di cuenta de que parece que se ha disparado de nuevo la posibilidad de hacer la película. Llevo 25 años trabajando en esto y en el fondo ha sido un bonito viaje este surfeo del fracaso hasta aquí en el sentido de que he aprendido mucho. De hecho, la película es un homenaje al fracaso y ha sido genial porque ahora sé qué quiero contar. 

Lo que se palpa es que es una película libre y quería preguntaros a vosotros (Timy y África) si habíais notado esa libertad de cara a las interpretaciones.

T: Interpretar a mi personaje partía de la base de una libertad absoluta. Tenía que crear yo el personaje, en el buen sentido. No tenía unas pautas más allá del guion y por ello me lo inventaba. Pero porque me lo pedía el ritmo, ya que el personaje es rítmico, es un dibujo animado rítmico y me pongo a bailar de solo pensar en él. Para mí era eso, llevar el ritmo constantemente.

A: Yo creo que mi personaje se ha construido un poco como mi propia experiencia como África dentro del rodaje: empaparme un poco del resto. Se ha construido mucho con la relación que he generado con Timy. Ha sido una experiencia de empaparme y es como en el teatro, que está el que es más gracioso y el que es más secote, pero hemos hecho este juego, con Antonio Dechent también.

Esa química y esa sensación de libertad absoluta atraviesan la pantalla. Te pregunto ahora a ti, Paco. Cuántica Rave se presenta como una comedia musical de ciencia ficción, un género que apenas se trabaja en España, menos aún en Andalucía. ¿Qué retos te ha supuesto llevar esta película adelante?

P: Lógicamente, en una película como esta, conseguir todo el presupuesto ha sido imposible y hemos trabajado con unas limitaciones. Sin embargo, esas limitaciones nos han servido para llegar a otros sitios, para unirnos realmente a que la estética se una al tipo de película que es. Intento que todas esas faltas que había fueran las cosas que le daban realmente vida. Maquetas, monstruos hechos a la antigua usanza, el juego con los decorados minimalistas, jugar con los colores negros… Yo siempre había soñado con tener un fondo de estrellas e ir poniendo cosas.

Esa decoración hace que uno quiera decorar su casa a-la-Cuántica Rave (risas). 

A: Una cosa que me ha parecido superdivertida de esta película ha sido que normalmente estás más lejos de los equipos de arte y aquí me sentía muy cerca de la peña que trabajaba en arte, como Pilar y Rubén, que siempre estaban por allí. Era una cosa muy artesanal que te hacía meterte y jugar. No te podías escapar de divertirte.

Precisamente como Paco ha apostado por prostéticos, maquillajes y decorados, ¿sentís que vuestra interpretación ha sido más fácil en comparación con haber tenido una pantalla verde delante?

A: Por supuesto. Eso y también la construcción de personajes, por lo menos en mi caso, ha sido mucho a través del vestuario. Tú te vistes y ya estás dentrísimo. Ojalá fueran todas las películas. Estamos más cerca del teatro.

T: De hecho, le tengo que preguntar a Paco porque todavía no he visto la película. ¿Salgo dos veces en créditos? Porque yo, además de Crooner Boy, hacía los efectos especiales del humo (risas). Se lo llevo diciendo desde hace tiempo que quiero estar en los créditos. Sí que teníamos un contacto con la nave, como los sintetizadores, que era alucinante. Ver eso y toquetearlo era grandioso.

Es una película que se precia mucho de sintetizadores. Tiene un aroma muy analógico, que es lo que debería ser. Hay una IA en la película, doblada maravillosamente por María Luisa Sola, que se llama VHS.

P: Tuvimos el honor de poner “Y presentando a María Luisa Sola” porque era su primer papel. Como todos somos músicos, queríamos que los sintetizadores tuvieran una presencia orgánica, al igual que las canciones. Un pequeño viaje por toda la música, desde rock pantanoso a cumbia.

Cuántica Rave se presenta como una ciencia ficción macarrónica donde el sentido científico se va por la ventana. Todos intentamos interpretarlo todo y esta película te permite desconectar y disfrutar. ¿Creéis que el espectador está perdiendo esa capacidad de desconexión y disfrutar por el afán de sobreanalizarlo todo?

P: Recuerdo a Vigalondo hace años hablando de que se había creado un nuevo tipo de espectador: el espectador inteligente, que es tan inteligente que es más listo que tú (risas). Creo que hay cierta ambigüedad en el cine y que lo que cuentes no sea moralista y que se pueda leer en varias direcciones. Intenté que estuviera eso en la película, mezclando física y metiendo un montón de tralla, pero al final recordando que es pura diversión. Es una película que ganará con los revisionados.

A: He pensado en cómo estamos recibiendo todo últimamente respecto a la concentración. El tema de los videos de 15 segundos hace que el cerebro quiera dopamina rápido y lo que me gusta de nuestra película es que tiene un ritmo muy fuerte y la gente se puede enganchar. De hecho, es casi imposible desconectar de ella. El público puede disfrutar bastante y hacer un ejercicio de concentración ritual.

T: Si hablábamos del espectador inteligente, voy a ser muy franco: yo no quiero ser como el actor inteligente (risas). 

Javi Ocaña Benítez

 


Director y jefe de redacción de Visto En 35MM.    
Amante del fantástico y apasionado de la escritura 
cinematográfica en todas sus vertientes


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